Desechos electrónicos – ¿Cuáles son los desafíos para el futuro?

E-Waste – What are the Challenges for the Future?Residuos electrónicos – ¿Cuáles son los retos para el futuro?

Se estima que en 2020 habrá alrededor de 4.800 millones de usuarios de teléfonos móviles en todo el mundo. Esto representa más de la mitad de la población mundial, una estadística verdaderamente asombrosa que habla de la ubicuidad de los dispositivos digitales y del enorme impacto que han tenido en un tiempo relativamente corto. Para ponerlo en perspectiva, se estima que hoy en día hay unos 1.000 millones de coches en la carretera, 1.600 millones de televisores y unos 2.000 millones de lavadoras.

Es difícil imaginar un mundo sin teléfonos inteligentes, que han cambiado la sociedad a un nivel fundamental, y podría decirse que los aspectos positivos siguen superando a los negativos, especialmente en los países en desarrollo, donde el acceso a las computadoras o a la tecnología de la comunicación es limitado. Sin embargo, lo que rápidamente se está haciendo evidente es que la adopción mayorista de estos complejos productos eléctricos está agotando tanto los recursos naturales como generando enormes cantidades de residuos que no son fáciles de eliminar o reciclar.

Por supuesto, los teléfonos inteligentes son sólo la punta del iceberg cuando se trata de desechos electrónicos, y a medida que aumenta el número de dispositivos eléctricos en nuestras vidas, también lo hace la montaña de equipos desechados. La revolución digital no muestra signos de desaceleración, y si, como muchos predicen, la Internet de los objetos gana adopción masiva, podemos esperar ver cómo el número de dispositivos se dispara en la próxima década. El futuro parece bastante sombrío a menos que encontremos una manera de procesar y reciclar eficazmente lo que ya existe y al mismo tiempo encontrar nuevas formas de crear una tecnología más sostenible en el futuro.

Contenido

  • Reducir, reutilizar, reciclar – Gestión de residuos electrónicos para hoy
  • Cambiando el Paisaje de Desechos Electrónicos
  • Materiales alternativos
  • Mejor diseño

Reducir, reutilizar, reciclar – Gestión de residuos electrónicos para hoy

Al igual que con todos los tipos de basura, la jerarquía de la gestión de residuos debe desempeñar un papel central en la forma en que tratamos los residuos electrónicos, tanto hoy como en el futuro. Reducir, reutilizar y reciclar debe ser el mantra de la era digital, dirigiéndose eficazmente a cada etapa del ciclo de vida de un dispositivo para extraer el máximo beneficio de los recursos y asegurar que se generen la menor cantidad de residuos posible.

Sin embargo, la reducción de la fabricación y el consumo de nuevos dispositivos debe ser cuidadosamente considerada y sopesada contra los beneficios de los avances tecnológicos. Si bien es tentador sugerir que todo el mundo debería utilizar los dispositivos hasta que dejen de ser funcionales, los desarrollos tecnológicos innovadores pueden y de hecho cambian vidas. El sector sanitario es quizás el mejor ejemplo de ello, en el que la sustitución de máquinas viejas pero funcionales puede literalmente salvar vidas y garantizar una mayor calidad de vida a muchos pacientes que padecen una enfermedad de larga duración.

Esto nos empuja al siguiente paso en la pirámide. Reutilizar. Tomando como ejemplo el sector de la salud, las máquinas más viejas que aún están en funcionamiento deberían donarse a hospitales y centros de salud con presupuestos limitados. Lo mismo ocurre con todos los tipos de dispositivos, y ya sea a nivel nacional o internacional, existe un mercado floreciente de teléfonos inteligentes, computadoras y aparatos electrónicos educativos que ya no son deseados en los países más ricos, pero que son muy apreciados en las partes menos prósperas del mundo.

Por último, a pesar de los avances en el reciclaje en la última década y de la explosión prevista para la próxima década, el reciclaje debe considerarse siempre como un último recurso. El reciclaje de los desechos electrónicos, en particular, es un proceso costoso, lento y a menudo contaminante. En la mayoría de los casos, se utilizan productos químicos tóxicos para separar los metales preciosos como el oro, la plata y el platino del resto de los materiales. Lamentablemente, aunque siempre habrá un mercado para el metal precioso reciclado, gran parte del resto del dispositivo simplemente se elimina, y la gran cantidad de materiales diferentes resulta ser demasiado difícil y costosa de reciclar.

Cambiar el paisaje de los desechos electrónicos

Los dispositivos de hoy son los desechos electrónicos del mañana, y si la relación insana entre el consumidor y el fabricante continúa creciendo, tenemos pocas posibilidades de detener la marea. La obsolescencia planificada es un problema enorme, ya que los fabricantes lanzan nuevos modelos, a veces menos de un año después del último. Los nuevos dispositivos sustituyen a los antiguos dispositivos perfectamente funcionales y, en muchos casos, la tecnología «anticuada» simplemente acumula polvo en lugar de ser reubicada.

Además, el coste del reciclado de determinados componentes es insostenible. Las baterías de iones de litio que se encuentran en la electrónica portátil -pero también la principal fuente de energía para los vehículos eléctricos, que es probable que sustituyan a los miles de millones de coches de gasolina que actualmente circulan por las carreteras- se reciclan muy raramente, a pesar de que el litio en sí mismo es 100% reciclable. El costo de este material cuando se recicla es aproximadamente cinco veces más alto que cuando se produce por primera vez. En esencia, esto significa que el litio simplemente no es reciclado, no porque no pueda serlo, sino porque no tiene sentido desde el punto de vista financiero.

Los desafíos para el futuro son múltiples. No sólo debemos ocuparnos de los crecientes residuos electrónicos generados por una sociedad digital, sino también construir aparatos electrónicos más sostenibles que puedan reciclarse de forma fácil y rentable. Esto, junto con el reequilibrio de la relación consumidor/fabricante, es fundamental en la lucha contra los residuos electrónicos. Pero, ¿cómo empezamos a abordar estas cuestiones?

Materiales alternativos

La búsqueda de materiales alternativos para su uso en productos electrónicos en sustitución del silicio, el plomo, el zinc, el níquel, el litio, el bario y el cromo -todos los cuales contribuyen a la alta toxicidad de los desechos electrónicos- es una pieza crítica del rompecabezas. Con el fin de reducir la presión sobre los recursos naturales durante la fabricación y garantizar que los residuos electrónicos sean menos perjudiciales para el medio ambiente, se están investigando actualmente posibles sustituciones.

Por ejemplo, ya se han descubierto reemplazos de plomo no tóxicos, y aunque actualmente pueden ser caros y difíciles de fabricar, el proceso se está simplificando. También se están investigando alternativas al silicio, que también pueden aumentar la potencia del ordenador y reducir el consumo de batería. En un futuro próximo, nuestro uso de elementos tóxicos en productos electrónicos podría ser cambiado por materiales más sostenibles y menos dañinos para el medio ambiente, lo que aumentaría nuestras posibilidades de tratar los desechos electrónicos de manera más eficiente y eficaz.

Mejor diseño

El diseño de futuros dispositivos también puede desempeñar un papel importante en la generación de residuos electrónicos. Los smartphones modulares que permiten al usuario cambiar componentes ya están en el mercado. La electrónica modular reduce los residuos electrónicos al garantizar que los materiales se utilizan al máximo, lo que prolonga esencialmente la vida útil de una unidad mediante la sustitución de componentes antiguos por otros nuevos, conservando al mismo tiempo el núcleo del dispositivo.

Los fabricantes deben adoptar un diseño mejor y más sostenible para apoyar a la industria del reciclaje. En particular, si los fabricantes quieren que los consumidores continúen comprando nuevos dispositivos, deben ofrecer algún tipo de equilibrio que garantice que los componentes valiosos se mantengan funcionales durante más tiempo.

Los retos para el futuro de la industria electrónica y los residuos electrónicos que genera son claros: sin embargo, no son insuperables. Lo que se requiere es una reevaluación al por mayor de los tipos de materiales utilizados en los dispositivos, cómo se construyen y diseñan, y cómo los consumimos a medida que avanzamos hacia el futuro. El reciclaje debe ser siempre el último recurso para dispositivos tan complejos, sin embargo, gracias a un mejor diseño y a materiales alternativos tenemos muchas más posibilidades de crear una sociedad digital circular y sostenible.

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